Brasil ya duplica a la Argentina en cantidad de graduados universitarios por habitante

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Las universidades argentinas tienen más estudiantes en términos relativos, pero se recibe la mitad que en las brasileñas. Remarcan que hay diferencias importantes entre los dos sistemas.

Claro que los sistemas presentan la gran diferencia del ingreso irrestricto. “En la Argentina no rige ningún tipo de examen de evaluación de conocimientos al final del secundario ni tampoco exámenes generales de ingreso a la universidad, debido a que están prohibidos por la Ley 27.204, que los considera ‘restrictivos’. Pero al comparar nuestras cifras sin restricciones de ingreso con las de un país ‘restrictivo’ como Brasil, se observa que, en realidad, su sistema es mucho más eficaz, con mayor graduación anual y mayor crecimiento en cantidad de graduados en los últimos años”, planteó Alieto Guadagni, director del CEA.

El informe grafica esa diferencia. Los próximos domingos 4 y 11 de noviembre, más de 6 millones de estudiantes brasileños a punto de terminar la secundaria rendirán el Examen Nacional de Enseñanza Media (ENEM). En el primer día tendrán cinco horas y media para responder preguntas sobre lengua, inglés o español, arte y computación. En el segundo contestarán sobre matemática, ciencias naturales, química, física, biología, geografía, historia, filosofía y sociología.

La participación en el examen no es obligatoria, pero se necesita para recibir el título de culminación de la secundaria. Para lograrlo, los alumnos necesitan al menos 450 puntos en cada área y 500 en escritura. Desde 2009, los resultados obtenidos en el ENEM se utilizan como filtros para acceder a algunas universidades. Otras instituciones, incluso, emplean sus propios exámenes de ingreso.

“No hay mayor restricción que la falta de estímulos a la dedicación al estudio en la propia escuela secundaria, ya que lo que no se estudia como corresponde en esa instancia resulta muy difícil de recuperar en la universidad. No existen restricciones, pero el abandono y la deserción son muy elevados. La ausencia de pruebas como el ENEM brasileño es una clara desventaja para nuestros alumnos secundarios”, consideró Guadagni.

La discusión por el ingreso irrestricto en las universidades es interminable y las posturas, entre detractores y defensores, casi irreconciliables. El dato curioso de las cifras no pasa por la tasa de graduación, que con lógica es más baja en el país, sino por la cantidad de egresados por habitante. Sobre todo, si se considera que Argentina supera ampliamente en cantidad de estudiantes por pobladores -justamente por el ingreso irrestricto- pero apenas recibe la mitad que Brasil cada año.

Diferencias entre los sistemas

Para Marcelo Rabossi, especialista en educación superior de la Universidad Torcuato Di Tella, la comparación no es del todo precisa: “Si bien es cierto que nuestro sistema universitario, el argentino, se muestra ineficiente – pocos graduados en relación a los ingresantes- e ineficaz -bajos graduados en relación a la población- no lo es tanto si se toman en cuenta las diferencias que lo distinguen del brasilero”, le dijo a Infobae.

Es que, además del examen de ingreso, hay otras características que distinguen a los sistemas de educación superior. Argentina se presenta como un modelo de fuerte presencia pública: casi el 80% de los alumnos concurren a instituciones nacionales. Brasil, en cambio, es dominantemente privado, con casi el 75% de los estudiantes en esas instituciones. Y de esas casas de estudios, casi el 80% son con fines de lucro.

“En la Argentina lucrar con la educación universitaria está prohibido por ley. Para gran parte de las instituciones brasileñas brindar educación es un buen negocio y, por lo tanto, la calidad impartida ha sido cuestionada. No me sorprende, entonces, ver más altas tasas de graduación en este tipo de modelos de perfil mercantilista”, consideró Rabossi.

A su vez, en Argentina aparece un fuerte subsector: el terciario, que entre futuros docentes y técnicos, tiene 900 mil estudiantes y una eficiencia en la graduación mayor. En Brasil, en cambio, las instituciones no universitarias también entregan títulos de grado y posgrado.

“Si comparamos sector universitario contra sector universitario puro, es cierto que Brasil muestra ciertas ventajas. Sin embargo, y dada las particularidades que presenta en su morfología estructural, creo que para sacar conclusiones debería evaluarse el sistema de educación superior -el universitario y el no universitario- como un todo”, concluyó el especialista.

Fuente: www.infobae.com

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