El arranque electoral La campaña de Mauricio Macri: inauguraciones, lucha contra la corrupción y comunicación segmentada

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Habrá cortes de cinta hasta el límite legal. También harán foco en la seguridad y el turismo y buscarán apuntalar el consumo. Pichetto tendrá su propia agenda..

Una batería de inauguraciones hasta el 17 de julio, empuje al consumo, discurso contra la corrupción y la impunidad, comunicación por segmentos con el objetivo de recuperar a los desencantados. Superado el cierre de listas, el Gobierno arrancará la campaña con esos ejes y la expectativa de mantener la estabilidad cambiaria para centrarse lo menos posible en la discusión por la economía.

Algunas dicotomías del oficialismo para la campaña ya empezaron a fogonearse como república o autoritarismo, en especial desde que Mauricio Macri eligió a Miguel Ángel Pichetto como compañero de fórmula: lo definieron como un peronista “democrático”, en contraposición al kirchnerismo. Prácticamente todo será atravesado por la polarización. En las inauguraciones el Presidente y los funcionarios insistirán con el concepto de que “las obras ahora se terminan” y marcarán el contraste con el relato y la corrupción. Macri mostró un adelanto en el acto por el Paseo del Bajo: “¿Dónde iba a parar el dinero de los argentinos?”, se preguntó antes de agacharse a tocar el asfalto “real”.

“Las inauguraciones van a ser un eje central, hasta la prohibición vamos a meter todas las que podamos”, ratificó uno de los estrategas de la campaña, en referencia a la fecha límite del 17 de julio para actos de Gobierno “susceptibles de promover la captación del sufragio”. Macri inaugurará este lunes con María Eugenia Vidal un nuevo tramo de la autopista Luján-Junín, a la altura de San Antonio Giles. En el ministerio del Interior prevén unos 400 cortes de cinta hasta octubre, entrega de más de 15.000 viviendas y extensiones de cloacas y agua potable antes de las primarias. Habrá actos por la modernización de Ezeiza, Aeroparque y otros aeropuertos. También otros de escala municipal, como un evento en Tres de Febrero por llegar al 100% de acceso al agua potable.

Seguridad y Turismo serán otros ejes en los que se enfocará el oficialismo y formarán parte de las actividades. Aun cuando el dólar dejó por el momento de corcovear y generar zozobra, los candidatos intentarán salir de la discusión por la economía en un contexto de recesión y una serie de indicadores negativos que no cede, como el aumento del desempleo (a 10,1%) la semana pasada. Un panorama que buscarán amortiguar con las medidas para impulsar el consumo y los cierres de paritarias.

En el tramo final, el Presidente se concentrará en actos acotados con formato 360° y reuniones con vecinos. Pichetto tendrá agenda propia, más allá de compartir actividades con Macri, con el objetivo en el llamado círculo rojo y el tejido en las provincias. Con oficina para su equipo en la sede partidaria sobre la calle Balcarce, se puso “a disposición” del macrismo. Ya estuvo con Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli en la nueva estación Belgrano y tenía previsto un viaje a Río Negro y Neuquén con Rogelio Frigerio, suspendido a último momento. Ambos quedaron heridos por el cierre de listas. El senador encabezará el viernes un acto con peronistas, en Parque Norte.

En su dura batalla en la provincia de Buenos Aires, Vidal procurará remontar la imagen negativa de Macri en el distrito -en especial en el conurbano- acompañada de Cristian Ritondo y María Luján Rey, la madre de Lucas Menghini, una de las víctimas de la Tragedia de Once. Justicia o impunidad será otra de las dicotomías. En esa línea el Gobierno se propondrá azuzar el “temor” por el deterioro institucional ante un regreso de Cristina Kirchner. Mariana Zuvic será otra de las candidatas a diputadas, en su caso en la Ciudad, con ese propósito. Jaime Durán Barba está terminando de ajustar los componentes del discurso.

A su vez, ya está en marcha la comunicación por segmentos -maestros, jubilados, comunidades religiosas, campo, entre muchos otros- y con los voluntarios como voceros y distribuidores de contenidos por redes sociales, nucleados en “Defensores del Cambio”. Los mensajes también se estructuran por zonas, a partir del mapa de resultados de las elecciones de 2015 y 2017, para priorizar los sitios -en esos casos también con trabajo territorial- en los que consideran posible recuperar desencantados con la gestión. (clarin.com)

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