Formosa recaudó $3 mil millones, recibió $35 mil millones de coparticipación y gastó más de $40 mil millones en el 2018

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Posverdad de los recursos: el Gobierno ha ordenado a los funcionarios “taladrar” la cabeza de los ciudadanos para insertar la idea de que el Gobierno Nacional no pone un centavo para obras o subsidios pero el contraste de los números es evidente. Formosa colapsaría sin ingresos de origen nacional.

Reforzar la idea de los “recursos propios” o el eufemismo “aportes del tesoro provincial” contrasta, no con el carácter genuino de disponibilidad de dinero de los recursos del estado formoseño sino con el origen de esos fondos.

Por otra parte nadie podría dudar respecto de la pertenencia de los ingresos que llegan por Coparticipación Federal y que son de indudable uso para erogaciones de la administración del gobierno provincial.

Sin embargo, el remarcar constantemente en cada discurso y a distintos niveles, tanto provincial como municipal, en cada inauguración de obra, que el estado nacional no ha participado en la generación de esos fondos bajo ningún punto de vista, es sencillamente llevar al ridículo una postura fácilmente comprobable.

Basta con repasar los números de lo generado por ingresos nacionales y lo generado por ingresos “propios” considerándose como propios los que recauda la Dirección General de Rentas de la Provincia, más allá de las generalizaciones convenientes respecto de lo que se distribuye de ingresos por reparto de impuestos federales y lo que le corresponde por Ley a Formosa.

Solamente por Coparticipación Federal, sin detallar otros ingresos, la provincia de Formosa recibió por todo el año 2018, la cantidad de $34.419.852.000, mientras que por el mismo período en la Dirección General de Rentas de la provincia, se recaudó en total, la cantidad de $2.933.057.335.

Dentro de esta cifra está el total por impuestos al sello por $384.062.57, impuestos sobre Ingresos Brutos, $2.369.288.995, Tasa Retributiva de Servicios, $53.303.16, Facilidades de pago, $72.948.241, impuesto Inmobiliario Rural, $50.635.185 e Impuestos a los juegos de azar, $2.819.174.

Comparar la cifra por Coparticipación a riesgo de ser reiterativo pero en razón de dejar sentado que se genera dentro de la provincia y que no da lugar a dudas sobre el concepto de “ingresos propios”, casi $35.000 millones que vienen de “afuera” por el reparto de impuestos y casi $3.000 millones de recaudación provincial se logran dentro de las fronteras no solo de la provincia sino también de la “producción local”.

Centavos más y centavos menos, la provincia necesitó para la ejecución de su presupuesto, también en el año 2018 la cantidad de $40.804.833.674 aproximadamente, cifra que será contrastada entre ingresos y egresos cuando el gobernador Insfrán de inicio al periodo de sesiones ordinarias de la Legislatura Provincial el 1 de marzo de este año y rinda cuentas de dicho presupuesto.

Pero la “posverdad” (distorsión de la realidad) que denuncia el gobernador y sus funcionarios con el contraste de los números, no tiene mucho espacio dentro de la especulación o manipulación de los discursos teniendo las cifras: los ingresos “propios” por recaudación de Rentas suman un 8,7% aproximado de lo que llega por Coparticipación.

La provincia no podría haber hecho frente a un presupuesto de poco más de $40.000 millones en el 2018 y que se estima en casi $10.000 millones más en el 2019 si tan solo tuviera que administrarse con sus “recursos genuinos”.

Pero es la misma Ley del presupuesto provincial la que en sus anexos denomina taxativamente a la coparticipación como “De origen nacional” y el resto “De origen provincial”, solo basta leer la norma.

Nada que discutir sobre la correspondencia de los fondos pero si respecto de la participación del estado nacional en el reparto de los mismos. La provincia no puede negar la existencia de un volumen de dinero que si no fuera girado desde la Nación día por día (a la vez de recaudado) haría colapsar al estado provincial.

Formosa no recauda ni siquiera para pagar el sueldo de los empleados públicos que tiene (en blanco) lo que habla a las claras la discrecionalidad en cuanto a la ejecución de fondos y a su vez su utilización política.

El empleo público en las estadísticas provinciales no contiene a aquellos que no están en “blanco” y también aquellos que dependen de cada uno de los municipios, los cuales en un 90%, no informan sobre empleados en relación de dependencia que poseen.

Lo curioso es que los municipios gastan un mayor porcentaje que la provincia de sus presupuestos en contratar empleados.

Queda para más adelante la discusión sobre la situación en las localidades del interior pero si algo está claro contrastando de manera aproximada el origen de los recursos que maneja la provincia y gracias a los cuales “funciona”, la posverdad o básicamente la mentira es decir que todo en la provincia, incluyendo obras y subsidios al transporte o la luz, se hacen con recursos propios, si genuinos pero no generados en la provincia. (elcomercial.com)

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