La oruga venenosa ya ataca en el país y no hay antídotos

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POR ERNESTO AZARKEVICH

Un joven de 22 años está internado en terapia intensiva. Tuvieron que traer el remedio especialmente desde Brasil porque acá no se consigue.

Cristian García, un misionero de 22 años que lucha por su vida en una sala de terapia intensiva afectado por el veneno de una oruga venenosa, recibió una buena noticia.

El joven comenzó a recibir el antídoto, que sólo se elabora en Brasil. Ayer, a última hora, los médicos del Hospital Samic consiguieron el envío del suero que elabora el Instituto Butantan de San Pablo. El antídoto llegó por vía aérea a Foz de Iguazú, donde fue retirado por médicos misioneros. La coagulación sanguínea de la víctima mejoró considerablemente con la aplicación del suero antilonómico.

García estaba tomando mate en el patio de su casa de Eldorado el lunes a la noche cuando una taturana cayó desde un árbol sobre una de sus piernas. Los síntomas de envenenamiento comenzaron a los pocos minutos y la víctima fue llevada de urgencia al Hospital Samic y desde allí derivado a Puerto Iguazú.

El contacto de la oruga con la piel provoca edemas y hemorragias en distintas partes del cuerpo, además de un intenso dolor y alteraciones en la coagulación sanguínea, explicaron en el Ministerio de Salud Pública de Misiones.

El jefe del Programa Animales Venenosos de ese ministerio, Roberto Stetson, explicó que el antídoto se fabrica en el Instituto Butantan de San Pablo, Brasil, “y hasta ahora, cada vez que tuvimos accidentes con taturanas y arañas del bananero, los médicos y funcionarios de tercera línea salimos a pedir favores a nuestros pares” del vecino país. Stetson agregó que “para ellos es muy complicado darnos el antídoto porque deben dibujar datos, como si el paciente fuera de ellos, ya que no existe ningún convenio entre los países” para el suministro de la sustancia.

El funcionario dijo que la posible sobrevida del joven depende de la cantidad de veneno que le haya inoculado la oruga. En ese sentido, dijo que en diciembre pasado hubo un caso similar con una nena que sobrevivió al ataque de la taturana sólo con suero.

Stetson afirmó que ya presentó a las autoridades sanitarias de Misiones tres proyectos para intentar solucionar el problema de falta de antídotos para taturana y arañas del bananero, dos especies muy venenosas que sólo tienen presencia en la provincia. “Lo más sencillo es firmar un convenio de reciprocidad con Brasil para la provisión de los antídotos necesarios. La otra opción es que lo fabrique el Instituto Malbrán, que cuenta con toda la infraestructura necesaria. Y la más costosa es que la Provincia arme su propio Instituto en el que también se elaboren los sueros antiofídicos”, detalló.

Si bien la presencia de la taturana estaba circunscripto al Norte de Misiones y a la zona limítrofe con Brasil, el caso que se produjo en Santa Ana, a sólo 40 kilómetros al noreste de Posadas, demuestra que la oruga amplió su territorio y con ello se incrementa la posibilidad de accidentes. (Fuente Diario Clarín)

 

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