RIVER. Cuidó a sus titulares y perdió la punta.

1043

El DT apostó por la Copa Sudamericana y reservó a los titulares para el superclásico ante Boca del jueves; los juveniles no hicieron pie en Avellaneda y River dejó la cima a dos fechas del final.

izá, según como se los mire, fueron al límite en sus decisiones. Tal vez quisieron evitar consecuencias desmedidas o consideraciones apuradas. O simplemente se la jugaron en favor de una decisión con un alto impacto en el equipo, en el juego? en el futuro. Cuando Diego Cocca llegó a decir «prefiero perder el clásico y pelear el campeonato», se le recordó con rigor sus expresiones y hasta titubeó en el cargo como DT de Racing . Cuando Marcelo Gallardo se inclinó por el superclásico de la Copa Sudamericana , declinó en la doble competencia y ahora es River el que titubea.

Después de esos primeros meses turbulentos, esta Academia dirigida por Cocca estuvo frente al partido más importante del semestre, pues vuelve estar en la pelea por un título desde la consagración de 2001. El DT sabe como nadie que hubo decisiones que fueron miradas de reojo por los hinchas y por buena parte del mundo académico, sabe que la crítica fue bastante dura con su proceder, pero al mismo tiempo siempre entendió que todo dependía de mantener una idea y de afianzar las mejores piezas en favor de la propuesta. Y que actuó en función de conseguir resultados, incluso con los criticados Gustavo Bou y Sebastián Saja, como así también tomando decisiones fuertes, como la de sacar a Diego Milito en el medio de un partido (ante Quilmes) y tener que soportar los gestos reprobatorios del delantero.

Esa multitud que anoche desbordó al Cilindro de Avellaneda ahora parece rendida a los pies de Bou y Saja, que en este presente ganador generan ovaciones inimaginables con respecto a tiempos no tan lejanos. Las últimas cuatro victorias consecutivas sacaron al conjunto de Avellaneda del campo de las dudas. Las despejó por completo, a tal punto que ahora sólo depende de sí mismo para alcanzar la gloria en el torneo de Primera División.

El hincha de Racing hoy es el combustible anímico del equipo de Cocca. El colorido, en realidad, empieza apenas sale la camiseta académica al campo de juego. Impresiona la multitud; y mucho más el humo celeste y blanco, casi al borde de lo permitido. Un escenario impactante, enorme, de extrañas formas. Desbordante y sorprendente al fin si se tiene en cuenta cómo se cuestionaba todo hasta hace poco.

Luego de unos primeros meses tan elogiosos, el conjunto millonario se encuentra en un momento de merma futbolística, ni tan lucido ni tan vistoso, con un cansancio evidente por la doble competencia. El Muñeco inclinó su preferencia hacia la Copa Sudamericana. Tras el empate en el primer partido con Boca, en la Bombonera, anoche eligió un equipo alternativo, con muchos juveniles, para afrontar un encuentro crucial.

Cada vez más, Gallardo está frente a la responsabilidad de administrar el nerviosismo lógico de encontrarse en instancias límites. No puede acuñar alegrías desde hace cinco partidos y se nota un rendimiento en baja. La noche de Avellaneda tampoco permitió ver las ideas de los protagonistas, de los suplentes… Y ahora viene la revancha del jueves con Boca por la Sudamericana.

Los fantasmas de los errores siempre están dando vuelta en la cabeza de los entrenadores, que por estas horas están atravesando los momentos más significativos de sus ciclos. Tanto Cocca como Gallardo estaban frente a un examen mayúsculo. Dependían de las elecciones, de las decisiones..LA NACION.

Comentarios

Comentarios