Se entregan los tres colaboradores­ de Cristina que estaban prófugos­

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Los ex secretarios Raúl Copetti y Roberto Sosa y el jardinero Ricardo Barreiro quedaron detenidos por pedido del juez Bonadio en la causa de los cuadernos de la coima.­

Los ex secretarios de Néstor y Cristina Kirchner, Raúl Copetti y Roberto Sosa, y el jardinero Ricardo Barreiro se entregaron en los tribunales federales de Comodoro Py en el marco de la causa de los cuadernos, luego de que el juez Claudio Bonadio ordenara sus detenciones.­

Copetti se presentó en el juzgado de Bonadio cerca del mediodía y quedó a disposición del magistrado: el ex colaborador había sido requerido por Bonadio por ser considerado el recaudador del ex matrimonio presidencial en Santa Cruz.­

En paralelo a su detención se realizaron allanamientos en propiedades de Copetti en Calamuchita, Córdoba, donde se secuestró una importante suma de dinero, autos, armas y documentación.­

El operativo fue en la finca Los Nogales, propiedad de Copetti, en el kilómetro 21 de Santa Mónica, provincia de Córdoba, donde la Policía Federal secuestró dinero en efectivo: U$S 90.000 y $ 2.400.000.­

Más tarde, cerca de las 15 se entregó Sosa, también en el cuarto piso de Comodoro Py, otro ex secretario de Néstor y Cristina Kirchner nombrado en el marco de la causa por los supuestos sobornos en la obra pública.­

Luego, lo hizo Barreiro, el polémico jardinero del matrimonio presidencial, que también aparece en las declaraciones recolectadas en el caso.­

Estas tres detenciones se sumaron a las de los dos ex secretarios privados de la ex presidenta Julio Alvarez y Víctor Fabián Gutiérrez, arrestados el miércoles.­

En la causa, consta la declaración del piloto del avión presidencial Sergio `Potro’ Velásquez, quien aseguró que Daniel Muñoz, ex secretario de Néstor Kirchner ya fallecido, llevó valijas con dinero al sur en el avión oficial, que luego volvían vacías a Buenos Aires.­

«Las personas que solían esperar a Kirchner y a Muñoz en Río Gallegos eran el Roberto Sosa, Daniel Alvarez y otro señor de apellido Copetti. En El Calafate por lo general la persona que los esperaba era Ricardo Barreiro, a quien los medios apodaron `el jardinero’. En esos viajes aterrizábamos en Río Gallegos, estacionábamos en la plataforma principal al principio y luego se pasó a estacionar en el último hangar perteneciente a la fuerza aérea. Ni bien aterrizábamos, se acercaban automóviles y camionetas, cargaban las valijas que traía Muñoz, y se retiraban rápidamente del lugar junto con Muñoz», aseguró el piloto.­ (laprensa.com)

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