Tensión en Venezuela tras un levantamiento cívico militar contra Maduro

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Hubo choques entre manifestantes y policías y paramilitares, que dejaron al menos 80 heridos y 25 detenidos. Todo comenzó cuando militares liberaron al dirigente opositor Leopoldo López, quien cumplía prisión en su domicilio, y lo llevaron a las inmediaciones de la base aérea militar La Carlota.

Venezuela permanecía en vilo, más de 16 horas después de que se iniciara un alzamiento cívico militar destinado a desalojar del gobierno al presidente Nicolás Maduro, mientras ambas partes aseguraban que habían tenido éxito y Estados Unidos revelaba negociaciones frustradas para sacar al mandatario chavista.

Los hechos comenzaron esta madrugada, cuando militares liberaron al dirigente opositor Leopoldo López, quien cumplía prisión en su domicilio, y lo llevaron a las inmediaciones de la base aérea militar La Carlota, en el este de Caracas.

López -que por la tarde se refugiaría en la embajada de Chile en Venezuela, junto a su familia- se reunió allí con el presidente interino designado por el parlamento, Juan Guaidó, y otros dirigentes antichavistas, luciendo los brazaletes azules con que se identificaron los militares alzados.

El mandatario encargado afirmó entonces que las fuerzas armadas habían “tomado la decisión correcta” y llamó a la población a salir “juntos a la calle a respaldar a las fuerzas democráticas”.

Sin embargo, los alzados no llegaron a controlar La Carlota y cientos de simpatizantes antichavistas se concentraron en los alrededores, donde se escucharon detonaciones y se produjeron disturbios cuando los manifestantes intentaron ingresar a la base.

En esa zona y en otras de Caracas, así como en al menos otras 14 ciudades, hubo choques entre manifestantes y policías y paramilitares, que dejaron al menos 80 heridos y 25 detenidos, según diversas fuentes.

Guaidó se trasladó después a la cercana plaza Francia, del barrio Altamira, donde pronunció un discurso en el que llamó a los militares para que se sumaran allí mismo a la sublevación, y por la tarde se anunció que encabezaba una marcha hacia el palacio presidencial de Miraflores, pero tres horas después no había noticias de ello.

En tanto, Maduro solo apareció a mediodía con un mensaje en Twitter, en el que afirmó que los comandantes militares de todo el país le habían garantizado su “total lealtad», y llamó a «la máxima movilización popular para asegurar la victoria de la paz”.

Tampoco hablaron durante toda la jornada la vicepresidenta Delcy Rodríguez ni su hermano, el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, habituales voceros del gobierno chavista.

Sí lo hicieron a media tarde el número dos del chavismo, capitán Diosdado Cabello, quien aseguró que los alzados estaban “completamente derrotados”, y el canciller, Jorge Arreaza, que dijo que el país estaba “en total normalidad” aunque admitió que “cualquier escenario es posible”.

La situación pareció explicarse al caer la tarde, cuando el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, afirmó en Washington que todo estaba negociado para que Maduro abandonara Venezuela “esta mañana” pero el gobierno de Rusia lo disuadió a último momento.

La declaración de Pompeo sucedió a una contradicción entre el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, y el representante especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams.

Bolton dijo que Washington había negociado la salida de Maduro con tres de sus colaboradores: el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino; el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, y el comandante de la Guardia de Honor presidencial, general Iván Hernández.

Más tarde, Abrams confirmó que hubo conversaciones con los tres funcionarios chavistas, pero aseguró que ellas fueron con dirigentes antichavistas, sin que participara Estados Unidos.

Los hechos eran seguidos con avidez en todo el mundo, pero buena parte de la información que fluía no era posible de confirmar o carecía de veracidad.

En ese contexto, la ONG Netbloks denunció que la telefónica estatal Cantv había bloqueado el acceso de los venezolanos a las redes sociales, y las cadenas inglesa BBC y estadounidense CNN aseguraron que sus señales fueron apagadas en Venezuela. (laprensa.com)

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